Historia de SJ

SJ nace hace 10 años atrás, de la idea prestar servicios legales de forma diferente e innovadora, la cual estuviese basada en una filosofía distinta y que cubriera las principales carencias del sistema de prestación de servicios legales “industrializado” que ofrecen actualmente las grandes firmas de abogados.

La Experiencia profesional previa de los fundadores de SJ venía de haber trabajado cerca de 15 años en una de las más grandes y prestigiosas firmas de abogados del país, con lo cual, tuvieron una visión real de los principales problemas que se presentan a la hora de prestar los servicios legales y de las carencias o quejas recurrentes de los clientes.

En base a ello, SJ surge como una nueva alternativa que se funda en 3 grandes principios:

Atención personalizada efectiva

Una de las grandes carencias que los clientes manifiestan en forma permanente es la del síndrome de “baby sitting” legal, en donde el cliente ha contratado los servicios legales de una firma prestigiosa, para que sus requerimientos sean resueltos por los socios o abogados sénior pero que muchas veces terminan siendo atendidos por abogados novatos, con poca experiencia y que no son capaces de manejar adecuadamente los requerimientos del cliente y que están en permanente rotación, por lo cual es muy difícil lograr una continuidad y estabilidad en la prestación de los servicios legales. Además, ocurre que al momento de querer contactar directamente al socio a cargo el sistema se burocratiza y aparecen las secretarias, los asistentes y los representantes, pero el acceso directo al socio se hace difícil.

En SJ no se funciona ni con asistentes ni secretarias. Los llamados son contestados directamente por los socios y asociados. No existen buzones de voz ni llamadas en espera. El contacto cliente/ abogado es directo, sin intermediación alguna. Nuestro índice de rotación de abogados es cercano a cero, somos un equipo consolidado que lleva años trabajando conjuntamente.

Flexibilidad tarifaria

Otra gran preocupación que manifiestan los clientes, es que el sistema de cobro de las grandes firmas es demasiado inflexible a las necesidades del cliente, contempla tarifas por hora que son muy elevadas y al no operar con otro sistema de cobro, existen ciertas gestiones que el cliente no puede encomendar a la firma pues sería demasiado caro pagar por hora.

Para ofrecer un sistema más flexible, SJ cuenta con 3 diferentes formas de cobro de honorarios. El cliente puede elegir libremente entre una o bien todas las modalidades tarifarias según le acomode a las necesidades que vaya teniendo: (i) Cobro por hora a tarifas razonables y de mercado; (ii) Cobro fijo por gestión, el cual a su vez puede ser a todo evento o bien contra resultados o “success fee”; y (iii) cobro fijo mensual o retainer.

Además, en los casos que es necesario y el cliente lo solicita, somos flexibles en la forma de pago otorgándole al cliente la opción de pago en cuotas de los honorarios legales.

Principio pro emprendedor

Otra observación constante de los clientes es que debido a esta inflexibilidad tarifaria y a lo elevado de las tarifas por hora, para un cliente emprendedor que está comenzando un nuevo negocio, es muy difícil y costoso poder acceder a servicios legales de grandes firmas. Cuando el cliente se encuentra en la fase de puesta en marcha o start up de un negocio, necesita mantener los costos asociados en niveles bajos y los honorarios legales son parte de cualquier puesta en marcha de negocios.

Teniendo presente que Chile es un país de emprendimiento, y que un porcentaje importante de nuestra cartera de clientes son emprendedores, SJ tiene dos beneficios que ofrecer al cliente emprendedor: (i) tarifas especiales más bajas que mercado; y (ii) facilidades de pago en cuotas u otras modalidades. Con ello SJ busca ser un aporte y un elemento “colaborativo” en el proceso de emprendimiento del cliente, y además generar un lazo fiel y sólido que en el futuro implique el requerimiento de más asesoría legal cuando el emprendimiento esté en desarrollo y/o consolidación y finalmente de lugar a una relación de largo plazo.